lunes, 20 de diciembre de 2010

feed your imagination.


Liv Tyler

Hayley Williams


Julia Roberts


Halle Berry


Demi Moore


Amanda Seyfried


Marion Cotillard


Michelle Pfeiffer


Penélope Cruz


Scarlett Johansson


Gisele Bundchen


Zooey Deschanel
a mi parecer, las mujeres más bellas del mundo.

papa don't preach



Necesito olvidarme. Necesito olvidar ese poco de conciencia que me atormenta y da dolor de cabeza. Necesito olvidarme de lo correcto y bonito. Necesito dejar de quejarme y hacer algo al respecto. El reloj está girando en mi contra, y la niña que escribía sus sueños en un delicado cuaderno de globos se transformó en una adolescente que necesita ir a la universidad y ser amada antes de que sea muy tarde. Necesito dejar mis bolsas en los ojos, mis estrías y mis celulitis. Necesito quitarme mi dolor de rodillas, y necesito quitarme mis cachetes.
Necesito dejar mitad de mi clóset por uno de puta..Necesito dejar las reuniones por antros nocturnos y barrancos de neón. Necesito dejar los sapos y las sandalias, por un par de vagos con queso y un insoportable tacón. Necesito mi estuche de maquillaje en vez de una colección de comics, necesito menos musicales y más realitys. Necesito quitarme la gran " V " que tengo tatuada en mi frente, necesito deshacerme de la tensión sexual que se siente en mi aura, necesito que me toquen y abusen, necesito emborracharme y bailar hasta no dar más. Perder la pena y los estribos, jubilarme una clase y decirle a la gente lo que siento y sin miedo.
Necesito comprar sostenes y mini-faldas, necesito delinearme los ojos y matar a alguien con la mirada. Necesito enseñar un poco más las tetas y el culo, y dejar de pasar rato con mi hermana.
Necesito improvisar un orgasmo y bajar a la playa. Necesito ir de compras y después irnos en carro. Necesito irme de mochilera y desaparecer la pena.
Necesito dejar de ser quién soy, antes de que me suicide la idea de, "¿qué hubiera pasado si?"

¿Te doy asco? ¿Te desagrado? ¿Te parezco extraña, o sencillamente te doy lástima?
Lo siento mucho. Pero si hoy no me entiendes, no me comprendes y quieres mantener este tabú callado, supongo que no eres tan humano después de todo.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Homero y su individualidad.


con frío helado escribo, así que sí mis manos dificultan la escritura, es porque todavia los dedos tengo entumecidos del miedo.
por más que a veces estemos solos, por más que en ciertas oportunidades, una se sienta que es el unico en la vida, que no conoces a más nadie y que el mundo pareciera seguir adelante sin ti; nunca estamos completamente solos. las personas viven a traves de nuestros recuerdos, viven a traves de la música, de un símbolo. así que, aunque te hubieran echado de casa o fueras un fugitivo, siempre conseguirías una manera de volver a donde recuerdas y a donde una vez fuiste acompañado de calor humano.

hoy pretendo hablar de una soledad mucho más tragica, mucho más dolorosa y mucho menos accesible. ¿que pasa una vez que estas en tu mente, en lo más recondito de tu ser, de tu ser interior y de tu silencio?
tienes una idea, un sentimiento o una anécdota que quisieras compartir con el mundo. pronuncias las palabras, como dirias cualquier otra, pero no más terminas, sientes la gran diferencia de lo último que dijiste. cuando callas y esperas a la reacción de la gente, te sorprendes. creen haber escuchado mal, bucan indiferencia pasar el tema, o simplemente se rien de ti. he ahi la más grande de las soledades. la incomprensión.

si lo vemos en un nivel mucho más analítico, es realmente la más grande de las soledades. estas tu, en un mundo, con unas ideas que tu crees correctas, pero que el mundo entero pelea para poder comprobar erradas. es como un daltonismo. lo que para ti siempre es el rojo, para los demás siempre será amarillo. y ahí, vives en una soledad absoluta, vives en la soledad de ser discriminado por tus pares, de ser incomprendido y solo; con tu pequeño ramo de margaritas rojas.

esto se presenta también en la locura. tu mundo, percepción de la vida, es diferente; o como algunos hipócitas prefieren llamarlo "especial". la locura te lleva a tergiversar el mundo que tomas como ajeno y lo transformas a lo que es tuyo, aunque sea en un plano inconsciente. ves la lua de queso, o encuentras la belleza y la diversión en lo más aberrado por la humanidad. aconcojido, te enroscas en torno a ti mismo, como un caracol o una tortuga dentro de su caparazón; porque ahi afuera el mundo es mucho más cruel e inhumano.
la humanidad es un complejo de retórica. es incomprensible como quieren hacerte callar si propones lo diferente, te torturan y pretenden hacerte vivir tras las rejas de su mundo cuadriculado, (y perdonen que ya haya usado esta expresión anteriormente) bajo las cadenas de la costumbre y de lo ordinario; porque no hay nada más fácil que seguir el camino ya impuesto por los demás, ¿no es así?

ah, el reto consiste en ser realmente diferente. debes primero, tener una verdadera buena idea, porque es un gran reto ser realmente diferente. dicen que desde los griegos, ya nadie ha tenido una idea original, todo lo que pensamos o pensaremos ya ha sido pensado años anteriores o ahorita mismo. vivimos demasiadas personas en este mismo planeta, que han tenido miles de vidas y que tienen cada uno un padre y una madre, que en algún punto tendrán miles de hijos y descendecia; como para que llegues tu de ingenuo a querer revolucionar un mundo en donde eres tan solo otra hormiga más del hormiguero. sinceramente, ¿que te hace destacar?
después que desperdicias tu vida bajo la fiel esperanza de un proyecto amado, de que todo tu esfuerzo y sudor se gastan en perseguir cual carnada esta meta; debes exponerla al mundo real. no hay cosa que de más miedo y no hay mayor tentación que la aceptación de tus projimos. seria como ofrecer tu mayor tesoro a una jauría de leones hambrientos; pero estos leones los reyes de la selva te considerarían como un igual entre ellos, como los dominantes.

entonces, ¿qué es ser diferente? ¿quién puede ser normal?
vivimos en un mundo que es alojamiento de billones de individuos que cultivan un mundo para ellos mismos que seres del pasado ya han cultivado. ¿irónico?

miércoles, 1 de diciembre de 2010

19/11/10


I'd wish I'd had a weapon. A weapon that would hurt my feelings, or that would drown them. I'd wish I'd stop that stupid desire of mine to hurt everyone, because I end being cared by no one. My patience is a line, a really thin line that is about to be broken in any motion. With wrath within my heart, fear in my throat and tears in my soul, i'm alone in a corner that's covered by darkness. I really damn you.
I really damn our friendship, or what could I ever meant to you. I damn alcohol, reunions, and social events. I damn peer pressure and depending on people. I damn being a saint in a world full of filthy hipocrites who are willing to live by your own sweat. Ask me to my face, try to challenge me if you can handle the power and strenght of my fury. Keep on smiling and laughing as if you knew nothing, forget about me as you always do, and leave me alone in a world of sadness in which I've always belonged. If I could compare a sensation, it would be the sensation of that black vodka, the feeling of fire running through all my body making my whole being tremble. My stomach is a mix of a distant soup, coke, alcohol, apetizers, and my own pair of acids. I feel the pulsing terror in my veins and the desesperation in my voice. I'd wish humans could have the power of having an image of the future, so I could be able to erase this horrible night. As if I puke, I'd feel better. I hate being and adult trapped in an adolescent body, but I know i'm right. I could be a really nice boxer if you could measure the impact of my strikes.
I damn my destiny, and the ones who made me live it.

crónicas de una ducha


Hoy, cuando me bañaba, pensé en algo. Pensé, en como estaría mi cuerpo si cada vez que me tocaste, hubieras dejado una marca.
Tendría muy sutilmente un roce de color en mi pelo y mejillas, cuando en aquella ocasión me quede dormida en tu regazo a causa de tus caricias. pensé en que tendría muy colorados los labios en aquellos besos que dejaban con celos a los franceses, y un poco también la frente cuando me dabas esos besos de padre. Culpablemente, se que habría toda una pintura regada salvajemente en mi cuello, por todo mi cuello.
Mis hombros, y mi pecho tienen todavía la huella de la punta de los dedos, en esos días de auto-descubrimiento. Todavía tengo el tatuaje que escribiste en mi estómago, y un poco de acuarelas cerca de las entradas, esas que te volvían loco.
Mis piernas completas estarían pinceladas, desde los muslos hasta las plantas de los pies; donde te afanabas haciéndome cosquillas.
Hoy, mientras me bañaba, descubrí el color reciente de mis manos, esas que se llenaron de color cada vez que nos tomábamos de las manos; esos dedos que complementaban el espacio interminable de mis dedos.

El agua corrió, así como lo hacen mis pensamientos. Con un flujo continuo, con un movimiento rápido, sin detenerse ni un momento para la paz de mi mente. Debajo de mi lluvia, de mi ducha, se iban yendo los colores.
Con el alma desgarrada, veía tristemente como la pintura se desangraba de mis manos, cómo caían cómo lágrimas en el piso; el piso que se teñía dos segundos, y después se escurría irremediablemente.
Acordándome de todo lo que había pasado, todo lo que nos habíamos gritado y tirado, como las marcas ya no se veían como marcas; se veían como nostálgicas cicatrices. Empece a olvidar, si estaba llorando o simplemente era el agua que corría por mi cara; no sabia si era posible que a causa de estar metida hace tanto tiempo, se pudiera arrugar mi pecho tanto como mis pies y mis dedos. Me olvide del cómo habían llegado esas marcas ahí, de cuales habían sido sus razones y que había hecho para mantenerlas vivas y llenas de cariño, pero no se me olvidaba el peso de ninguna de ellas. Las sentía como ronchas gigantes en todo el cuerpo. Ojala no hubiera crecido ni madurado. Que gran estupidez. Una rodilla raspada es mucho fácil que curar un corazón sangrante.
Me desesperé. No podía ni tocar mi cuerpo sin sentir que eran tus manos, sin sentir ese nudo en la garganta que llevaba días sin dejarme decir ni palabra; sin sentir que te había regalado todo, que lo había dejado a tu merced y yo me había quedado sin nada. Agarré un jabón, un shampoo, cualquier cosa higiénica que se me pasara por delante y en un desesperado intento por sacarte de mi mente, empecé a borrarte.
Cuál lunática intentándose quitarse la sangre de las manos, esa que sigue oliendo y te persigue como si fuera una cosa de brujas, así mismo empecé a desgarrarme tus marcas. Como una picazón, como una enfermedad contagiosa, como un dibujo que quisiera esconder; empecé a borrarme todas las marcas. Con unas incluidas e intensidad también en el paquete, me desgarré tu olor de mi pelo, buscaba sacarte de mis brazos, restregar mi cuello hasta que salieran tus murmullos, afincarme con mi pecho, aquel que te protegía, arrullaba y divertía, y cuando llegue a mis piernas; me detuve a observarme. Mientras tus diferentes matices salían de mi cuerpo, este mismo se tornaba transparente; cual seda. Como si de repente, tu fueras lo que conformaba.Lo que me daba fuerza, risa, gracia, delicadeza, cariño y ganas de vivir.
Aterrorizada ante mi propio reflejo, me caí de bruces. Cerré las llaves, pero mi propia cascada seguía imparable su curso. Me sentía tan extraña y tan ajena a mi misma, sin tu olor mezclando el mio y como si me hubiera despojado de cualquier recuerdo tuyo.

Después de horas sentada como fantasma, decidí levantarme, transformada en zombie.
Sería conveniente decirte que después de una semana me olvide de ti, que no me acordaba ni de tu rostro y que ya tenia fragancia propia. Pero sabemos que lo mio no es mentir, y que nada de eso es verdad. Si, estuve más de un mes en ese estado hasta que mi madre me sacó de este con muchas horas de consolación y uno que otro cachetón.

No me veo bien al salir a la calle. Sigo teniendo ese aspecto de papel transparente, arrugada y llena de huevos. Pero de vez en cuando crezco, y encuentro como llenar esas manchas huecas que dejaste en tu ausencia. He encontrado una fragancia nueva. Es de gardenias y de lavanda, dan un cierto aire de esperanza junto con algo bonito, poético. Pero definitivamente no he logrado sacar el olor a Axe de mi pelo. Sigue apestando a tu sudor, a las interminables noches de vino y queso, y de vez en cuando me huele a intimidad. Así cómo ese nuevo perfume Boss de hombre, ese que me empeñaste a que probara dos mil veces cuando, literalmente, te bañaste en él y no tuviste más remedio que comprarlo.
Pero gracias a ese baño, a esa agua bendita y largas horas de ojos hinchados; puedo orgullosamente decir que puedo pensar en ti sin estremecerme de pies a cabeza. Como si estuviera curada.