Perdona lo injusta que he sido, así como perdona lo egoísta.
Perdona lo lejana y perdona lo chocante y malcriada, ¿pero qué esperabas?
Ni me lo cuentas, sino que un día me entero y además como un
hecho ya terminado. Entonces respiro, trago y me encierro las lágrimas. Que además
me ibas a abandonar, la cicatriz se abre y siento ese rencor olvidado. Te vas,
y claro que yo fui tomada por sorpresa. Estaba completamente abstraída,
buscando paz y amistades que había dejado atrás. Pero no puedo decir que nada
de esto fuera tu culpa, sencillamente son cosas que pasaron y que debo olvidar.
Ahora cada quién se encontró su reemplazo, y no podemos
negarlo. Sé que suena horrible, pero así es. Cada una la tiene por intereses y
por necesidades diferentes, y digamos que no planeo volver atrás. Las mejores
relaciones son reciprocas y hacía ya mucho que nosotras no somos lo mismo, nos
hemos ido hiriendo y distanciando por razones que ya me cuesta recordar.
Me tragaré mi orgullo, y en cuanto me encuentre en un mejor
estado te hablaré y haremos como si nada hubiera pasado, hasta nos recuperemos
y volvamos a ser parecidas a lo que éramos. Sé que crees que mi significado de “forever
and always” ha cambiado, pero es mentira. Es solamente que me dado cuenta que
me hace daño quererte como antes, y que no quiero crecer como tú quieres. No,
no quiero huir como tú lo haces y nos hemos desintonizado.
Pero en estas cartas y estos recuerdos que son nada más
nuestros, y te seguiré esperando. Porque he sido yo siempre la que te he
nombrado y soy la que conoce todos tus nombres,

No hay comentarios:
Publicar un comentario