lunes, 9 de julio de 2012

Septiembre, otro estilo.

Música que rompe mi cerebro, que acelera mis venas y que dilata mis pupilas a una velocidad sorprendente. Le bajo la intensidad a donde estoy, me recuesto sobre la barra y veo a todos aquellos que se aferran a los segundos apresurados y absurdos de una pequeña terraza hecha para "la más alta sociedad" ; y donde no faltan los corronchos vestidos de seda.
¿De qué me quejo? Vivo una vida divertida, salgo todos los fines de semana, unos tacones y un rímel, invitaciones y firmas, amigas y caballeros, además de eventos sociales para regalar.
Pero esta vida rápida y atropellada me gusta, solamente que no me gusta sin ti. Bailé desde que pusieron la música de fondito para cuando todos se están acomodando, hasta el Alma Llanera cuando nos mandan a volar. Tequila hasta el fondo, vodka y no me acerques el ron que lo vomito. Shots que me apagan el cerebro, fotos para los recuerdos, y el corrientazo eléctrico que da escuchar tu canción favorita explotar con todo el estruendo.
Veo tus mensajes y sonrío nostalgicamente, sigo bailando y a veces deseo que fueran tuyos los brazos que me sostienen, o que fuera para ti que me arreglo tanto, sigo sonriendo con una ternura cálidamente dolorosa en el pecho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario