lunes, 25 de febrero de 2013

crecimientos ajuro y porque sí.


I`m losing them. 

Have you ever felt so bad you sense the whole darkness in the world is soaking deep into your skin and pressuring every inch of your lungs, your heart, your throat and disappearing every corner of light within?


*siento que me ahogan y no hay nadie a mi lado*


No soy incondicional. No somos incondicionales. Las personas cambiarán y aquellos por los que dabas tu vida, llegara un punto en donde ni siquiera sepas como hablarles, se alejarán y no habrá red social ni recuerdo que los rescate.


Creo que nunca había examinado lo oscura que se ve mi casa de noche, como le es tan fácil a las sombras y la oscuridad presentarse y tomarlo todo


Escribí esto la otra noche, la noche en la cual mi
mejor amigo y yo peleamos. Es algo que no había
sentido hace demasiado tiempo, y nada tuvo
sentido. Nos hicimos daño, las palabras hirieron
y las bromas perdieron su encanto. Me pegó, sentí que mi pecho explotaría en cualquier minuto y me cerré en oscuridad. Aunque había intentado oprimir ese sentimiento durante demasiado tiempo, seguía teniendo pánico por perderlos. A él y a mi otra hermana, la negra que también está lejos. A la que ya no le importa si nos vemos y la que va poco a poco perdiéndole la importancia por nosotras. Por primera vez entendimos que alguna vez llegarían situaciones en las que no llegaríamos a entendernos, que la comunicación sería errada y que poco a poco nos tendremos que enfrentar a retos.. retos reales que desafiarán quienes somos en verdad. Estoy dispuesta a lucharlas por él, estoy dispuesta a esperarla y a entenderla siempre que lo necesite,
quiero creer lo mismo y que, si el destino nos lo permite, podamos ser siempre amigos. No quiero que siempre tengamos el mismo tipo de relación, deseo que crezcamos y que nos fortalezcamos, que el cariño que siento hoy sea mayor. Quiero proyectarme una vida junto a ellos así como con mis mejores amigos en este momento, pero es que ellos lo siento como hermanos lejanos, como personas a
quien el destino me lleva amarrada hace mucho tiempo. Espero que sea el padrino de mis hijos, ella sea mi
madrina de bodas, el pana de mi novio, mi comadre  de escapadas de noche con tacones y puro alcohol y aquella pareja de seres a quienes invitemos a comer los domingos.

Lo espero. 

Vamos a fortalecernos, sí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario