Hace un año empecé a experimentar lo que significaba amar a alguien de verdad. Comenzó por mensajes de texto furtivos, indagaciones secretas en Twitter hasta el día de hoy, exactamente hace un año. No sabía por qué, pero algo en mi interior me decía "ve increíble" y así fui. La adrenalina estaba en mis venas y si alguien me preguntaba, no sabía ni como ni por qué, pero sabía que algo ocurriría. Algo que jamás hubiese predicho. Llegué tarde, típico de mí. La travesía para el día más importante de mi vida consistía en buscar a mis amigos, riendo y abrazándolos como loquita que ríe sola.
y ahí estabas. El universo te dejó en bandeja de plata para mí. tal vez no lo viste, pero estaba roja y de mi pecho sonaba un estruendo palpitar que nublaba mis oídos. Te saludé poco, te evité ver lo más que pude, porque no podía conmigo misma.
Mientras bailaba al son de mis bandas venezolanas, de mi ritmo latino, de repente miraba hacia atrás buscando tu mirada, buscando detallarte cada vez un poco más. Si bailaba, si me estiraba, si me quedaba quieta, pensaba en la posibilidad de que tus ojos se posaran sobre mí. De que pensaran que me veía linda, de que me movía bien o de que aunque sea existía.
Me acuerdo específicamente de estar muerta, de haberme desplomado sentada en el piso porque vi que Maria Laura lo hacía y que te acuclillaste para hablar con nosotros. Fue mi pico de emoción. Creo que me fui a dormir pensando específicamente en ese momento. El alivio por estar sentada, la felicidad de estar rodeada de mis amigos disfrutando de tal manera, la noche clara, el confetti en el suelo y tú ahí, sonriendo con ojitos de cansancio y tu voz tan grave y diferente.
¿Qué hubiese hecho diferente si hubiese sabido todo desde un principio? Me hubiese vestido mucho mejor. Hubiese llegado a tiempo. Me hubiese calado mis nervios y no me habría separado de ti. Te abrazaría como siempre lo hago, te daría las gracias con ojos aguados y si no te puedo dar un beso, aunque sea te brindaba una birra. Si me hubiese dado cuenta que entre todas las personas presentes, de esa multitud de personas, de las personas en mi vida en ese momento y de las personas de mi vida en si tú estarías de protagonista, sinceramente me hubiese tirado encima de ti.
Eres aquél que me enseñó a amar. A recorrer cada centímetro de una persona, física y personalmente y sentirte hambriento. Sentirte hambriento de las sensaciones que se producen en ti, de todo aquello que nace y fluye perfectamente por toda tu piel, por esos momentos en los que te sientes vivo. Los momentos en los cuales las canciones de amor tienen sentido, las pasiones desenfrenadas encuentran su justificación, porque si se sienten así como yo, no hay nada más que razonar. No hay mejor dormir que dormir a tu lado, no hay un cuerpo en donde me sienta más cómoda, más parte de.
Son demasiadas cosas y no sé como explicarlas todas.
Eres una parte de mí enterrada en mi corazón, en aquella parte tan íntima y perfecta del sentimiento que siquiera pensándolo me pongo a llorar. Eres todo aquello y más que lo que esperé, has tomado mi vida y la has renombrado a "Antes y Después". Eres mi imperfecto complemento, eres mi amigo perfecto, mi confidente más importante y eres la más dulce de todas mis drogas. Eres aquello a lo que me aferro cada vez que quiero ser feliz, eres mi inspiración, eres aquella fortaleza que me alza poderosa. Hasta eres aquél impulso que me ayuda a amarme.
Gracias universo. Gracias vida, gracias a todas las vidas que me pusieron junto a ti. Gracias Venezuela, gracias Caracas, gracias Simple Plan y los que los odian, gracias Arianna Tortolero, gracias Zoraida y Miguel, gracias universidad Monteávila, gracias Rafael y Laura, gracias Famasloop, Rawayana, la Vida Bohéme, Britsio y Kika, gracias destino y gracias a ti, mi amor, mi amante, mi complemento, mi vida, mi gordo, mi negrito, mi dulzura, mi fortaleza, mi inspiración, mi conciencia, mi diversión y disfrute, mi placer carnal, mi mejor amigo, mi sueño de amor correspondido.